JUEVES 26/01/2017

JUEVES, 02:30 A.M:
 
¡Buenas noches mis queridos confidentes! Bienvenidos de nuevo a nuestro rinconcito. ¿Qué tal vuestro Jueves?
 
Mi día no ha ido del todo mal. ¡Por fin me han llamado del equipo de poniente  para evaluar a mi enano y elaborar su informe de escolarización! El 3 de Febrero nos dirán en qué tipo de aula me lo meten. Y en función de eso ya discutiremos por estos lares si merece la pena escolarizarlo ya o esperar un añito más, ¡con lo mucho que está avanzando ahora! Es algo que me está causando mucha ansiedad y estrés, la verdad.
Nota: explicación de la escolaridad del niño
 
Y ya sabemos lo que pasa con el estrés ¿eeeeh? Que el señor Bicho Palo asoma la cabecita y decide quedarse rondando todo el santo día. Además, con eso de que aún ando flojita de la última crisis, hasta el más leve cambio en la atmósfera me provoca una perturbación en la Fuerza y ala… ¡Festival de drogaína!

Ya echaba yo de menos a mis unicornios rosa de las escaleras infernales. Me animan mucho cuando me toca bajarlas y me hacen la ola y todo cuando llego abajo. Son muy majos, oye, aunque me da que están un poco «p’allá». Por cierto, que sepáis que por aquí llueve o se nubla, una de dos…
 
Total, que a la rigidez matutina habitual le hemos añadido el notición del mes, así que hoy he hecho pellas y no he ido a comprar el pan esta mañana, pero el remoloneo me ha durado poco, para mi gusto y el de mi cuerpo serrano, pues la seguridad social me reclamaba y me ha tocado ir con mi Halflemon al banco a demostrar que aún estoy vivita y coleando.
 
Hay que jorobarse, ahora resulta que si estás recibiendo alguna ayuda de la Seguridad Social, te toca ir anualmente a demostrar que sigues vivo, con el DNI entre los dientes, no vaya a ser que suelten un euro de más, los muy rácanos… Así que ahí que nos hemos plantado Bicho Palo y acompañante, que si no te retienen la ayuda y si te he visto no me acuerdo.
 
En fin, que el viajecito en coche desde mi casa hasta el banco en Córdoba y ya que estamos a hacer compra (¡recorcho! yo que creía que me había librado) ha terminado con la poca reserva de mi energía de «venga, vamos, que ya no va a doler tanto» y mira, acabamos el día un poco peor de lo que lo empezamos.
Y por cierto que alguien se vaya acordando de ver cómo me va el estómago con mi pirulilla nueva, que hoy lo tengo como un balón medicinal de inflamado y los ardores me van a provocar combustión espontánea como me descuide. Mañana ya os cuento si eso y si no, recordádmelo, a ver cómo va, que la pirulilla esta de la felicidad mola mucho, no vayamos a jorobarla porque el estómago decida no colaborar.
 
Y en cuanto a mi enemigo mortal, la escalera…. Lo de mutar a salamanquesa, no lo veo, por mucho que a mis unicornios rosa les parezca buena idea, que la adherencia en las manos me da que no la traigo de fábrica y la fibromialgia no da superpoderes aunque ellos se empeñen en que sí y que los pruebe…
 
¡Ah! Y eso de colgarse de la barandilla en plan koala tampoco funciona. Te duele hasta el último pelo de tu cuerpo sólo de intentar agarrarte, imaginaos si encima hay que bajar así.
No, voy a tener que seguir estudiando diferentes planes de ataque al enemigo, que alguno funcionará, seguro. Y vosotros, si queréis, ayudadme a pensar planes alternativos de victoria, que muchas cabezas piensan mejor que una sola y sus unicornios.
 
Así que os dejo pensando planes malignos anti escaleras y os espero mañana, a ver qué nos depara el día. Cuidaos y quereos mucho. Que soñéis bonito, mis confidentes. Abrazos de algodón.
Ale

 

Escrito por alejandralain

Deja tu comentario