MARTES 17/01/2017

 

MARTES, 02:00 A.M:

 

¡Buenas noches y bienvenidos, confidentes de mis amores!  ¿Qué tal vuestro martes?

El mío la verdad es que ha sido un día medianamente normal, una vez que superamos la rigidez matutina (hoy he conseguido vestirme antes de bajar, yuuujuuu) y la trampa mortal de todas las mañanas.

Juro que a veces pienso que sería mucho mejor poner un tobogán en vez de las escaleras del infierno, aunque cambio en seguida de idea, en cuanto la neurona que aún tengo cuerda (de las dos que me quedan), toma el mando de nuevo y se pregunta si intentar subir la «cuestecita de nada» todas las noches, cuando ya soy oficialmente súper Bicho Palo, no supondría un «problemilla».

 Porque imaginaos la escena: metro sesenta de un cacho carne con ojos, con la movilidad de un robot sin articular y la flexibilidad de un palo, cogiendo carrerilla (es un decir) para engancharse cual koala de la dichosa barandilla, sin conseguirlo, porque las piernas (y la carrerilla) fallan, lo que da como resultado el morrazo del siglo en el tobogán del demonio, lo suficientemente arriba como para que se oiga un chirrido al ir escurriéndose entre los estertores de la muerte. O algo así. Mejor pasar de tobogán y seguir condenada a la escalera mortal.

Hoy en las noticias han anunciado bajada brutal de las temperaturas por estos lares… Con razón llevo dos días acartonándome poco a poco… Se ha extendido la zona que no noto del dedo meñique de la mano izquierda y la punta del anular de la derecha. Los tres dedos del pie izquierdo que no siento siguen igual, ya os contaré cuando se nos congelen hasta los higadillos… A las Guerreras de Cristal nos afectan mucho los cambios climáticos…

Porque esta es otra de las bondades de la Fibromialgia, mis queridas Guerreras, cabe la posibilidad de que a algunas de vosotras (a todas las que yo conozco nos pasa) se os duerman manos y/o pies enteros… O dedos… O zonas del cuerpo que dejaréis de notar de buenas a primeras… Es lo que médicamente se conoce como parestesia o lo que comúnmente llamamos hormigueo o entumecimiento, solo que éste no se pasa.

Como anécdota destacable (y para colgar a la neurona responsable) os cuento que esta mañana, estoy desayunando y dopándome tan tranquila, como siempre (la rutina es mi amiga) para seguir despues el día.

¡Ilusa de mí! Mis neuronas tenían otros planes.

 Como dos horas despues de desayunar, esta que está aquí no se encontraba ni un poquito mejor, al revés, mi cuerpo serrano iba a peor y doña Bicho Palo iba haciendo su aparición…

«Ay, por todos los dioses del Olimpo que ya empezamos, ya verás… Bueno pues a ver cómo lo hago que quiero ir a comprar con el enano que ya he desayunado y»…

¡Blink! ¡Fogonazo neuronal! ¡Mecachis en la mar serena! ¡Si no me había tomado las pastillas! Claro, mi rutina de todos los días es sorbo a la bebida energética (si no no hay tu tía) me tomo las drogaínas y ya como lo que sea, pero noooo, hoy le he dado sorbo a la bebida y a comer directamente. Y ¿qué han decidido las espabiladas de mis neuronas, con sus rutinas de la leche? Ea, ya te has dopado, a otra cosa mariposa…

Un día perderé la cabeza y no me daré cuenta hasta un mes despues… Ya mismo me veo con unos cartelitos colgados al cuello de esos que ponen: Hola, me llamo Alejandra. Si me pierdo llama al…» Jajajajaja…

Y con esto me despido hoy. Cuidaos y quereos mucho, que yo
os espero mañana de nuevo. A soñad bonito mis preciosas Guerreras y confidentes. Abrazos de algodón.

Ale

Escrito por alejandralain

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